martes, 3 de septiembre de 2013

Costa Rica cierra sus zoológicos y libera a sus animales


Costa Rica es reconocido internacionalmente por sus políticas de conservación ambiental. El país tiene uno de los territorios más ricos del mundo en diversidad de flora y fauna, y alberga el 4,5 % de la biodiversidad del planeta. Además cuenta con una cobertura forestal de más del 50%, y mantiene bajo protección en Parques Nacionales y reservas cerca del 30% de su territorio.

El gobierno de Costa Rica ha anunciado recientemente que cerrará los dos parques zoológicos públicos del país. Esta liberación de animales en cautividad tiene como objetivo estimular la proliferación de éstos en sus hábitats naturales.




Lo anunció a través de Twitter Laura Chinchilla, presidente de Costa Rica. Su gobierno insta a “Interactuar con la biodiversidad al natural”.
René Castro, ministro de Medioambiente del país, explicó “Estamos deshaciéndonos de las jaulas y reforzando la idea de interactuar con la biodiversidad en parques botánicos de una manera natural”, y habla de "El concepto de parques botánicos para que la biodiversidad se muestre e interactue de manera natural. No queremos más cautiverio ni encierro de animales a menos que sea por razones de rescate y salvamento".
Se convierte pues en una medida para ofrecer a los animales la oportunidad de regresar a su hábitat natural y estimularlo, dejando atrás su encierro, considerando que la exhibición de animales enjaulados en zoológicos ha caducado y se debe apostar por un contacto más real con la naturaleza. 

Los dos zoológicos públicos de Costa Rica dejarán de funcionar como tales en mayo 2014, cuando finalice el contrato del gobierno con la organización que los dirige, pasando a convertirse en Parques Naturales Urbanos. Cerca de 400 animales de un gran número de especies (aves, peces, anfibios, reptiles y mamíferos), que actualmente habitan en el zoológico Simón Bolívar y el Centro de Conservación Santa Ana, serán trasladados. Los animales más comunes, que reúnan las condiciones adecuadas para vivir en su estado natural, serán liberados y podrán crecer libremente, mientras que los exóticos o peligro de extinción serán trasladadas a reservas naturales donde recibirán cuidados especiales para su recuperación, el resto será derivado a la selva, al hábitat de donde fueron extraídos originalmente. El zoológico Simón Bolivar pasará a convertirse en un jardín botánico en el que puedan cultivarse orquídeas y diferentes plantas exóticas. Se espera que la nueva apertura del parque permita la llegada natural de distintas aves, pequeños mamíferos y reptiles, que pueden entrar y salir libremente. Y será destinado también a la investigación científica y la educación. Aún no hay planes específicos para el Centro de Conservación Santa Ana, pero se está trabajando para su transformación a Parque Natural Urbano. Se espera que en ambos pueda apreciarse la flora y fauna del país.

Esta decisión histórica es una respuesta a “un cambio de conciencia ambiental entre los costarricenses”, según el ministro de Medioambiente. La medida forma parte de la reciente política costarricense de luchar contra la práctica de tener animales salvajes en cautividad, ya que los zoológicos les niegan a los animales la oportunidad de cumplir con algunas de sus necesidades más básicas, tales como correr, volar, nadar, explorar, la elección de compañeros, y experimentar la libertad. Muchos de los animales que se mantienen en cautividad en zoológicos se vuelven tan frustrados y deprimidos que caminan de un lado para otro constantemente, muerden las barras de sus jaulas, o incluso se mutilan a sí mismos. El gobierno de Costa Rica ha decidido que los costarricenses y los turistas pueden admirar la fauna local en sus exuberantes selvas.


El anuncio ha abierto un debate sobre si el cierre de los zoológicos es o no una buena idea.
Para el zoólogo Peter Höffken, de la organización PETA en Alemania (People for the Ethical Treatment of Animals), la decisión es admirable, y un ejemplo a seguir para el mundo entero. Los animales que pasan sus vidas encerrados en jaulas sufren trastornos de conducta en los zoológicos, pues no viven de manera natural, por lo que ni siquiera pueden ser estudiados de forma real. PETA únicamente espera que la medida se haga de forma bien estudiada, gradual y cautelosa.
Peter Homes, director del departamento de conservación de especies de la organización WWF en Alemania (World Wildlife Fund), cree que el cambio va a ser imposible de superar para algunos animales porque no conocen otra forma de vivir. Uno de los mayores problemas es que no saben cómo cazar, sino que están acostumbrados a recibir cuidado veterinario y comida diariamente, y eso puede complicar su supervivencia. Homes cree que la única manera de entrenarlos es cuando se reproducen y sus crías nacen. En ese momento se debe alejar a la familia del contacto con los humanos, de manera que los padres se encarguen de la alimentación de su cría y empiecen a sobrevivir sin ayuda de un cuidador.


No hay comentarios:

Publicar un comentario